319346

FN Mod. 1935 HIGH POWER

 

Fabricante

Fabrique National d Armes d

Origen

Herstal (Bélgica)

Fecha Fab.

1935

Sistema

Semiautomático

Long. Total

197 mm.

Long. Cañon

113 mm.

Peso

1070 grs.

Calibre

9 mm Parabellum

Empuñadura

Madera

Ánima

6 estrÁ­as

 
 
El arma Historia Fotos
- JOHN M. BROWNING -


Ésta es la historia del más grande inventor de armas que el mundo ha conocido. Sus 148 patentes registradas y sus más de 80 modelos de armas diferentes lo sitúan en el número uno de los grandes inventores de la Historia. Hablo de John Moses Browning y sus cuatro hermanos menores. Juntos, desde su pequeño taller en Utah, revolucionaron el mundo.


JONATHAN BROWNING, EL PADRE DEL GENIO

John M. Browning era unos de los 22 hijos de Jonathan Browning, un brillante armero de Illinois famoso por sus rifles de avancarga. Tras unirse en sus años jóvenes a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ášltimos DÁ­as, traslada su negocio a la ciudad mormona de Navuoo, en Illinois. En 1847 se une al éxodo mormón hacia las Montañas Rocosas en busca de un lugar libre de las persecuciones a que eran sometidos, principalmente por su oposición a la esclavitud y porque eran vistos por los gobernadores locales como una fuerza electoral peligrosa para sus intereses polÁ­ticos.

Elegido por el presidente de su Iglesia para proveer de armas a la expedición, sus rifles serán de gran ayuda para defenderse de los indios, asÁ­ como para proporcionarles buena caza. Cuando por fin, en 1852, llega a la ciudad fronteriza de Orden, en Utah, su fama de buen hacer le precede. En 1855, ya instalado como armero, nace su hijo John, y poco después sus cuatro hermanos menores: Ed, Sam, Matt y George. Todos ellos crecerán y permanecerán juntos hasta el final de sus vidas.

Con sólo diez años John habÁ­a demostrado sus inquietudes creativas construyendo un rifle para sus hermanos. Siendo un veinteañero, la llegada del cartucho metálico creó en él el ansia de crear un nuevo rifle, pero le frenaba la falta de medios materiales y de conocimientos técnicos, ya que habÁ­a dejado la escuela con apenas 15 años.

En 1878, un cliente llegó con un rifle para reparar. John quedó asombrado de su mala calidad y de sus complejos mecanismos. Se propuso crear un arma de calidad y más simple y en menos de un año ya tenÁ­a registrado un rifle de retrocarga monotiro del calibre 45/70. El esfuerzo fue enorme; sin ni siquiera una fresadora, los hermanos tuvieron que hacer el prototipo a mano. Pero su mayor recompensa fue que su padre tuvo la oportunidad de empuñarlo y disparar justo un mes antes de morir. Tras el fallecimiento, John como hijo mayor, se hizo cargo del taller. Con la ayuda de sus cuatro hermanos y con menos de 1.000 dólares decidió reformarlo para producir su nuevo rifle, del que llegaron a producir unos 600; además decidieron montar una armerÁ­a llamada J.M. Browning & Bro para surtir a la entonces emergente ciudad de Odien, el punto ferroviario más importante entre Ohama y el lejano Oeste.

A comienzos de 1883 Andrew McAusland, vendedor de la compañÁ­a Winchester, ve por primera vez el rifle Browning. Asombrado por su diseño lo compra y envÁ­a a la sede de su factorÁ­a. A la semana siguiente, el vicepresidente de la misma viaja a Odgen para negociar con los hermanos Browning la compra de los derechos del rifle, pues a pesar del gran éxito de sus modelos de repetición en 44/40, la firma carecÁ­a de un rifle con una acción capaz de soportar calibres más potentes como el 45/70.

El vicepresidente de Winchester y los hermanos Browning iniciaran asÁ­ una alianza que duró 19 años y que fructificarÁ­a en 44 diseños vendidos a la famosa compañÁ­a de New Haven, de los cuales diez fueron fabricados en serie. Desde el Winchester Single Shot 1885 que inició toda la historia, pasando por los rifles de palanca Winchester modelos 1886, 1892, 1894 y 1895, hasta las escopetas de palanca modelo 1887 y las de corredera 1893/1895, la huella de los Browning quedó impresa para siempre en la historia de la Winchester Repeating Firearms. Todo ello sin olvidar la gran cantidad de prototipos diseñados pero que nunca fueron producidos.

En relación con la escopeta Winchester 1887 hay una anécdota curiosa: el 28 de marzo de 1887, dos meses después de su 32 cumpleaños, John Browning fue llamado para servir como misionero mormón en los estados del Sur. Fiel miembro de la Iglesia, John abandonó su trabajo durante dos largos años. Cierto dÁ­a mientras estaba en el estado de Georgia, él y su compañero, ambos sin afeitar durante varios dÁ­as y con las ropas sucias por el polvo del camino entraron en un pequeño pueblo. En la calle principal, el escaparate de una tienda llamó su atención pues allÁ­ estaba expuesta la nueva escopeta de palanca modelo 1887 que habÁ­a diseñado poco antes de partir, pero que todavÁ­a no habÁ­a visto. Ni corto ni perezoso entró en el local y le pidió al dueño que le enseñase la escopeta; éste, muy a regañadientes al ver su penoso especto, accedió a ello. Entonces Browning comenzó a operar la palanca con la velocidad del rayo. El tendero asombrado le dijo que parecÁ­a saber cómo manejarla. El compañero misionero de Browning contestó “claro, la ha inventado él”. El dueño de la tienda, perplejo, le quitó la escopeta de sus manos y les invitó a abandonar la tienda.


LA ERA AUTOMÁTICA

En 1889, tras su vuelta vio a su hermano Hill disparar un rifle en una competición y observó el gas que salÁ­a del cañón. Enseguida le vino la inspiración. Pensaba utilizar ese gas para operar la acción del rifle haciendo que disparara sin interrupción mientras hubiera munición en el depósito.

Partiendo de un antiguo y usado rifle Winchester modelo 73, consiguió canalizar los gases del disparo para hacer que el arma disparara a un ritmo de 12 disparos por segundo. Este modelo experimental fue sólo un paso para desarrollar la ametralladora accionada por gases. En 1891 realizan una demostración ante el presidente de la Colt y al año fue patentada y mejorada y en tres más, vio la luz como la ametralladora automática Colt Modelo 1895, la primera adoptada por el Ejército americano.

En 1896 los hermanos Browning patentan un sistema de recuperación por inercia de masas y otros dos por retroceso de cerrojo rotativo y pivotante. John Browning habÁ­a descubierto la recuperación por acción de la corredera que aplicaran en sus diseños de armas cortas. La revolución habÁ­a comenzado. Estos descubrimientos serÁ­an cruciales en la historia de las armas de fuego.

Ese mismo año venden sus patentes de pistola semiautomática a la Colt con derechos de venta en los Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña e Irlanda. En 1897 hacen lo mismo con la FN belga, que se harÁ­a cargo del mercado europeo. Este acuerdo serÁ­a ratificado y ampliado en 1912 entre las dos compañÁ­as armeras.

En 1899, la FN lanza al mercado la primera pistola semiautomática de diseño Browning, el Modelo 1900 en calibre 32. Al año siguiente aparece en el mercado americano la primera semiautomática: la Colt 1900 en calibre 38 ACP, aunque las dos armas son diseño de Browning, no son iguales. También en 1899 inventa la primera escopeta semiautomática. Será precisamente éste arma la causante de su ruptura con la Winchester por la exigencia de John de compartir los derechos de royalties, de este modo su escopeta es rechazada. Ofrecida a la belga FN verá la luz como el exitoso Modelo Auto-5. Con el tiempo, Browning concede los derechos a Remington para fabricarla en los Estados Unidos como Modelo 11.

Su labor creativa sigue y en 1905 desarrolla la mejor pistola de todos los tiempos: la Colt 1911 del 45 ACP. En los años siguientes la irá modificando hasta llegar a su estado final en 1910. El 29 de marzo de 1911, tras tirar 6.000 disparos sin interrupción alguna, fue declarada arma de ordenanza del Ejército americano.

Entre tanto vendrÁ­an más exitosos modelos de pistola. La Colt 1903 en 32 ACP que en 1908 se ofreció en calibre 380 ACP, por contrapartida, la FN Vest Pocket en 6,35 mm. Browning y su versión americana la Colt 25 ACP y la FN 1910 que armó a muchos Ejércitos europeos. En 1914 desarrolla un hito en las armas de competición: la pistola Colt 22 Automatic, conocida más tarde como modelo Woodsman.

La llegada de la Primera Guerra Mundial será una de las etapas más prolÁ­fera de su vida. A petición del departamento de Guerra diseña una ametralladora del calibre .30 refrigerada por agua: el famoso modelo 1917 en calibre 30-06. Disparó la increÁ­ble cifra de 40.000 tiros sin una sola interrupción. Al modelo refrigerado por agua le siguió otro refrigerado por aire.

Otro diseño exitoso fue el fusil ametrallador BAR .30-06 que causó pavor en las trincheras del frente occidental durante la Gran Guerra. Los dos modelos continuaron en servicio durante la Segunda Guerra Mundial y Corea y fueron fabricados en europea en varios calibres.

El desarrollo de la ametralladora del calibre .50 refrigerada por agua que comenzó en 1918 fue otro hito importante. En sus posteriores versiones, M2/M3 es todavÁ­a hoy un arma insuperable. En 1921, y también a petición de los militares, llegarÁ­a el cañón antiaéreo automático de 37 mm. Desarrollado en sólo tres meses, serÁ­a empleado de forma masiva por los rusos en los aviones Bell Aircobra recibidos como ayuda militar durante la Segunda Guerra Mundial. Su último proyecto serÁ­a una pistola militar en el calibre 9 mm. Parabellum. En 1922 el gobierno francés cursó una solicitud por una pistola de 9 mm. de 15 disparos. El americano desarrolló dos prototipos que primero ofreció a Colt, pero la compañÁ­a de Hartford lo rechazó. La 1911 del .45 parecÁ­a cubrir sus necesidades de mercado. John volvió la cabeza hacia los belgas que aceptaron el proyecto; no querÁ­an perder su oportunidad de producir un arma capaz de competir con la Colt 1911.

Pero la muerte sorprende al americano en pleno proceso creativo. Partiendo de su prototipo, el ingeniero belga O.J. Saive retoma el proyecto tras 14 largos años, apareciendo en el catálogo de FN del año 1929 la pistola Grand Redement que con el tiempo se conocerÁ­a como la GP.35 en 9 mm. Parabellum, la obra póstuma del genial inventor americano.


EPÁLOGO

En la historia de las armas de fuego existe un antes y un después de John M. Browning. Sus creaciones sentaron las bases de los actuales sistemas de armas portátiles. Muchos de sus diseños permanecen tan vigentes como lo fueron hace 100 años, cuando salieron de su taller en Odien; el rifle de palanca Winchester 1894, la ametralladora Browning calibre .50 y la pistola Colt 1911 calibre .45 Auto son un claro ejemplo.



(c) Jesús Madriñán 2007-2009
Diseño web: Argos-Galaica