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REVÓLVER KERR

 

Fabricante

Fábrica de Durango

Origen

Durango (España)

Fecha Fab.

1864 - 1869

Sistema

Percusión. Simple Acción

Long. Total

280 mm.

Long. Cañon

146 mm.

Peso

1.135 gr.

Calibre

.44

Capacidad

5

Empuñadura

Nogal

Ánima

Estriada

 
 
El arma Historia Fotos
JAMES KERR

James Kerr había sido capataz en la fábrica de armas Deane, Adams & Deane, donde el afamado armero, Robert Adams, su primo, era uno de los socios e inventor del revólver Adams. Kerr mejoró el diseño del revólver Adams amparando su mejora bajo patente británica con el número 1.722 del 28 de julio de 1855. Cuando el 9 de febrero de 1856, Adams abandonó esta fábrica para entrar a formar parte de la London Armoury Co., James Kerr no lo dudó y se fue con él.

La London Armoury Co. había sido fundada en Febrero de 1856, y estaba situada en el barrio de Bermondsey en Londres. En ella Kerr realizó mejoras en rifles y revólveres destinados a uso militar. Sus rifles estaban basados en el Enfield 1853. Cuando en el año 1859, los directores de la compañía decidieron centrarse en la producción de rifles, Robert Adams la abandonó llevándose con él la patente de su revólver, pero Kerr esta vez no le acompañó y, a pesar de las órdenes de los directivos, diseñó su propio revólver, comenzando con su producción en esa fábrica en Abril de 1859. Cuando salió al mercado, se ofrecía con el nombre de revólver “Kerr Patent” en los calibres .36 y .44, y en simple y doble acción. Habiéndoselo ofertado al gobierno británico, este no mostró mayor interés, por lo que su venta se centró en el mercado civil donde se comprobó que tampoco tenía mucho éxito.

El revólver Kerr era totalmente diferente a todos sus contemporáneos. Tenía un cilindro de 5 recámaras, un martillo lateral y un mecanismo, guardado tras la platina lateral derecha, similar al de los rifles de percusión. Este era extremadamente simple, pudiéndose reparar por cualquier armero en pleno campo de batalla sin la necesidad de recambios específicos.

En 1860, debido al estallido de la Guerra de Secesión en los EE.UU., ambos bandos, el de la Unión y el sudista o confederado (este carente de fábricas de armas pues estas estaban ubicadas en el Norte), fijaron sus objetivos para armarse en Gran Bretaña. Así, en Noviembre de 1861, 1.600 revólveres fueron comprados por el ejército de la Unión a 18.00 dólares cada uno. Sin embargo, los capitanes Caleb Huse y James D. Bulloch fueron enviados a Gran Bretaña representando al ejército confederado y allí, firmaron un contrato con la London Armoury Co en donde esta se comprometía a venderles en exclusiva todos los rifles y revólveres que pudiera producir (y que el gobierno confederado pudiera pagar). Consecuentemente, esta fábrica se convirtió en la principal suministradora del ejército confederado, vendiéndole la mayor parte de los 11.000 revólveres Kerr producidos.

Según William Edwards, en su libro “Civil War Guns”, como todas las importaciones confederadas de Inglaterra y del resto de Europa, tuvieron que traspasar el bloqueo naval de la Unión, el número que realmente llegó a manos del ejército confederado es desconocido, aunque se calculan en unos 7.000 ejemplares cuyos números de serie van del 3.000 al 10.000, convirtiéndose en el más prolífico de los revólveres que armaron a ese ejército

A medida que dicha Guerra Civil progresaba, la London Armoury Co. se hizo casi totalmente dependiente de las compras de la Confederación, por lo que sobrevivió tan sólo un año después del final de la guerra, disolviéndose en la primavera de 1866.

A excepción del ejército confederado de los EEUU, únicamente España tuvo también como reglamentario en su Armada este revólver, ambos sólo en sistema de simple acción y calibre .44, siendo fabricados aquí en los talleres de Placencia, Durango y Eibar.


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