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CETME

 

Fecha Fab.

1956

 
 
El arma Fotos
Al iniciarse la Segunda Guerra Mundial, los paÁ­ses beligerantes acusaban una desproporción notable entre los adelantos bélicos y el arma individual del soldado. AsÁ­, los fusiles Mauser que utilizaba el ejército alemán, y los análogos de otras fuerzas, respondÁ­an a una concepción con más de medio siglo de existencia. Por ejemplo, en la aviación se pasó durante los 20 años que duró el perÁ­odo de entre guerras, de utilizar biplanos, cuya estructura estaba fabricada enteramente de tela y madera, que malamente alcanzaban los 180 Km/hora y armados únicamente con una ametralladora, a los conocidos cazas, como el Spitfire británico, que alcanzaba 600 Km./hora e iba armado con ocho ametralladoras.

En cualquier caso el arma individual no recibió la atención que se merece. Los paÁ­ses contendientes entraron en la II Guerra Mundial con un arma individual igual a la de la I Guerra, y no muy diferente de las usadas a finales del siglo pasado.

Con el devenir de la guerra, la aparición del subfusil trató de suplir de alguna forma aquellas nuevas necesidades que la guerra imponÁ­a, y de esa idea se desarrolló el CETME.

El Centro de Estudios Técnicos de Materiales Especiales, CETME, se creó en 1948 por orden del Ministerio de Guerra Español para el estudio de productos militares, haciendo hincapié en los fusiles de asalto, ya que por entonces el Ejército Español estaba equipado con anticuados rifles Mauser.

Históricamente el CETME deriva del fusil de asalto alemán STG-44 desarrollado por la compañÁ­a Mauser en 1944. Con el fin de la guerra y la derrota alemana algunos técnicos de la Mauser se refugiaron en España. Uno de ellos, Ludwig Vorgrimmler, fue el diseñador del primer CETME.

Dichos técnicos se integraron en un centro con el fin de formar equipos especializados en armas individuales, armas pesadas y explosivos, dentro del cual se irÁ­an encajando a los jóvenes ingenieros de armamento españoles a medida que fueran saliendo de la recién creada Escuela Politécnica Superior del Ejército.

El Centro quedarÁ­a encuadrado en el I.N.I. -Instituto Nacional de Industria- dependiendo por completo de él administrativamente, pero habiendo de regirse por las directrices del Alto Estado Mayor.

La orden cursada al CETME por el Estado Mayor fue la de desarrollar un fusil de asalto análogo al STG-44 alemán de la última contienda. Se les exigió las siguientes caracterÁ­sticas: Tener un alcance eficaz de 1.000 metros, poder dispararlo tiro a tiro o en ráfaga, no rebasarÁ­a los 4 kilos de peso, no sobrepasarÁ­a el metro de longitud, disponer de algún sistema de apoyo tipo bÁ­pode, dotarlo de cargador con capacidad para alrededor de 30 cartuchos, y no sobrepasará en el disparo un determinado impulso en boca para hacer posible una buena precisión incluso disparando a ráfaga.

El Centro se puso manos a la obra y el primer fusil de asalto CETME vio por fin la luz en 1951. Se trataba del Modelo A. Pero luego vinieron otros modelos que mejoraron aspectos como la cadencia, alcance, precisión y el tipo de cartucho.

CETME A Y A1

En 1949 se crea el primer prototipo que se alimentaba del cartucho 7'92 x 40 CETME. Dicho cartucho iba contra las Convenciones de Ginebra por lo cual se adopta el cartucho adoptado por la OTAN el 7'62 x 51, y asÁ­ nace en 1951 el Modelo A.

En 1957 Alemania muestra interés en codesarrollar el fusil, mientras en España paso a ser parte del equipo del Ejército de tierra.

CETME B

Este modelo es capaz de disparar dos municiones: la 7'62 CETME y la 7'62 OTAN. Incorpora una bocacha apagallamas con la que puede lanzar granadas, mejora del asa portafusil, culatÁ­n ergonómico y bÁ­pode. En 1958 se fabrican las primeras unidades y pasa a ser arma de obligatoria uniformidad en los tres ejércitos españoles. En 1961 se alcanza el primer acuerdo con la empresa alemana Heckler & Koch que comercializa el fusil bajo la marca G-3 y entra en servicio en más de 30 paÁ­ses.

CETME C

Entra en servicio en las Fuerzas armadas españolas en 1964, se estrÁ­a la recámara, el alza pasa a ser del tipo librillo en distancias de 100, 200, 300 y 400 m, se le incorpora un carril para acoplar una mira telescópica y se le pone adapta un guardamanos de madera.

CETME L Y LC

Tras el fin de la fabricación en 1975 del CETME C, en 1984 comienza la de los modelos L y LC. Ambos sustituÁ­an las partes de madera por materiales plásticos, se redujeron los pesos y medidas, y se adoptaba el calibre 5'56 x 45 OTAN gracias al cual los cargadores pueden ir dotados de más munición en el mismo espacio.

La diferencia entre los dos radicaba en que el modelo LC incorporaba un culatÁ­n retráctil, el cañón más corto y un conjunto de cierre diferente al L. Su longitud más corta le hacÁ­a ideal para ser manejado desde vehÁ­culos por conductores, carristas y en combate urbano, a corta distancia o en espacios reducidos.

El diseño y fabricación de este modelo fue el principio del fin del CETME en las Fuerzas Armadas Españolas, ya que es mucho menos robusto, más impreciso y menos resistente a las inclemencias del tiempo, barro, arena, etc que sus predecesores.

Los CETME L y LC fueron reglamentarios en los Ejércitos Españoles hasta 1999 cuando se adopta el fusil alemán HK G36E. Curiosamente este fusil tiene como base el CETME B puesto que fue codesarrollado con la empresa alemana Heckler & Koch de 1957 a 1961, cuando la marca CETME desaparecerÁ­a de los modelos alemanes, y se desarrollarÁ­a el HK G3.

El CETME es considerado uno de los mejores fusiles de asalto de su tiempo, por su elevada precisión, potencia, y sobre todo resistencia. Actualmente el CETME C en versión semiautomática para el mercado civil, también conocido como CETME Sport, tiene un enorme éxito en aquellos paÁ­ses en los que es legal su tenencia, por su fiabilidad, precisión y robustez.


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