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MAUSER C.96

 

Fabricante

Mauser

Origen

Obendorf (Alemania)

Fecha Fab.

1896 - 1918

Sistema

Semiautomático

Long. Total

305 mm

Long. Cañon

340 mm

Peso

1275 gr

Calibre

7,63 mm Mauser

Empuñadura

Roble

Ánima

4 Estrí­as

 
 
El arma Historia Fotos
Entre 1893 y 1895, los hermanos Fidel, Fiedrich y Joseph Feederle, técnicos de la casa Mauser, trabajaron en el desarrollo de una pistola semiautomática para uso militar, culminando su labor el 15 de marzo de 1895, habiendo conseguido una de las armas más emblemáticas de la historia. Patentada por Paul Mauser, su producción comenzó en 1896 con la denominación oficial de Mauser C-96 Pistole, aunque los aliados la bautizaron durante la Primera Guerra Mundial con el sobrenombre de Broomhandle (mango de escoba en ingles, debido a la forma de su empuñadura).

Solo tres años después se estrenó en acción de guerra durante la Guerra de los Bóer en Sudáfrica (1899-1902). Uno de sus más ilustres propietarios fue Wiston Churchill que siendo oficial de lanceros en la Batalla de Omdurmán en Sudán, en el mes de septiembre de 1898, según nos cuenta en sus memorias de juventud, tuvieron un enfrentamiento rápido y violento en el que perecieron en pocos minutos 5 oficiales y 66 hombres de la tropa británica. En esta ocasión Churchill pudo utilizar su C-96 acabando con tres atacantes, lo que, según él, le salvó la vida, pues los oficiales británicos tenían como dotación el pesado revólver Webley de sólo seis tiros.

Es voluminosa, robusta y pesada, dotada de un carácter puramente militar. Su calibre de 7,63 mm x 25 Mauser le daba una velocidad inicial de 485 metros por segundo, lo que le confería un poder de penetración enorme, haciéndolo en hierro 3,2 mm y en madera 28 mm. Esta característica hizo que fuera requerida para perforar chalecos o vehículos blindados, como fue el caso de ciertos gángsteres americanos que las utilizaban, en las ocasiones en las que otras armas cortas resultaban ineficaces.

En 1915 durante la Primera Guerra Mundial, el Ejército Imperial Alemán encargó un lote de 150.000 pistolas C-96 recalibradas para el cartucho 9 mm Parabellum. Esta variante lleva un gran número 9 grabado y pintado en rojo sobre las cachas para que sus usuarios no la cargaran por error con cartuchos 7,63 x 25 Mauser.

También fueron producidas en calibre 9 mm Mauser Export (9 x 25), un cartucho más potente que el 9 mm Parabellum. Las versiones en calibre .45 ACP fueron producidas por China en el arsenal de Shansei en 1929. También se fabricaron cantidades limitadas calibradas para el 7,65 x 25 Borchardt, 9 mm Mauser, 7,65 x 22 Parabellum, 9 mm Largo y 8,15 mm Mauser.

La pistola Mauser C.96 compitió en nuestro país con la Bergmann-Bayard en concurso convocado por el Gobierno para la elección de un modelo reglamentario para el ejército. En septiembre de 1905 se optó finalmente por la Bergmann, elección que a la larga se consideraría errónea. En España se fabricó una copia con diversos submodelos por la Unceta y Cía. entre 1927 y 1936 denominada Astra Modelo 900. También la Beistegui Hermanos la fabricó como Royal para la exportación y MM 31 y MM 34 (Modelo Militar) para concursos de adquisición nacionales en calibres 7,63 x 25 Mauser, 9 mm Largo y .38 Súper.

Una variante fue la denominada Bolo en calibre 7,63 x 25 Mauser con cañón corto de 99 mm., llamada así por los grandes pedidos del gobierno bolchevique de la Unión Soviética durante la década de 1920, cuando los fabricantes alemanes de armas tenían que atenerse a la restricción del Tratado de Versalles sobre la longitud del cañón.

Con el comienzo, en 1927, de la Guerra Civil China la fábrica Mauser fijó allí su principal objetivo comercial. La China de la década de 1920 presentaba una situación turbulenta como pocas, con un ambiente poco definido donde a los bandos oficiales enfrentados había que añadir importantes partidas de bandoleros-guerrilleros que peleaban por su cuenta, grupos paramilitares de carácter feudal capitaneados por auténticos señores de la guerra y un sinfín de desarraigados que hacían de aquella contienda un inmenso río revuelto en el que encontraban una excelente pesca los más decididos.

Sin embargo, China estaba lejos; los canales comerciales con el extenso país no estaban firmemente establecidos y la única ruta segura pasaba por Japón, tan susceptible a todo lo que se relacionaba con el gigante asiático sobre el que consideraba naturales ciertos derechos y lógicos multitud de intereses. Consecuencia de ello fue el embargo decretado por los japoneses sobre cualquier equipo bélico destinado a China. El embargo no afectaba a las armas cortas, consideradas sólo aptas para defensa personal, y esa cláusula permitió a la firma Mauser abrir el resquicio por el que introducir su pistola.

El culatín funda de la Mauser C-96 la convertía en una pequeña carabina, resultando un sucedáneo bastante aceptable de los fusiles cuyo tránsito negaba Japón. Así se enviaron los primeros lotes de armas procedentes de los excedentes de la Primera Guerra Mundial, con un éxito tal entre los combatientes que obligó a la firma alemana a considerar al mercado que acababa de abrírsele como de primera categoría, llegando a venderse en ese país más unidades de la C-96 que en el resto del mundo en conjunto.

En 1932 la Mauser sacó la variante denominada pistola automática M712 Schnellfeuer (fuego rápido, en alemán), con cargador extraíble de 10 ó 20 cartuchos. Incluía un mecanismo selector tiro a tiro o ráfaga con una cadencia de 1.000 d.p.m. copiado de la pistola ROYAL MM-31 de la casa eibarresa Beistegui Hermanos. Estas armas fueron utilizadas por el ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial. También fabricó un pequeño número de carabinas con culata y guardamanos de madera.

En España fue el instrumento del magnicidio del presidente del Consejo de Ministros D. Eduardo Dato, asesinado el 8 de marzo de 1921 con pistolas Mauser en la Puerta de Alcalá de Madrid. Fue obra de tres anarquistas catalanes que dispararon más de veinte disparos a modo de ráfaga desde una moto con sidecar contra su automóvil.

La Mauser C.96 de esta colección perteneció a un oficial español. Con ella participó activamente en la guerra de África en la década de 1920 y en nuestra Guerra Civil, mandando un destacamento de Tropas Indígenas.

La fabricación de la pistola C-96 duró 40 años, de 1896 a 1936. A pesar de que pocos países la reconocieron como reglamentaria, fue utilizada en todos los acontecimientos bélicos acontecidos en la primera mitad del siglo XX.

Jesús Madriñán



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